Por Por Fátima Rebollo
Hoy en día, la tecnología ofrece grandes oportunidades para interactuar socialmente, ya sea por mensajes de texto en tu celular, en línea en las redes sociales, los chats, etc. Logrando acercarte a tus amigos y conocer nuevas personas de todo el mundo.
Sin embargo no se puede ignorar la parte a la que te acerca que también es un tanto peligrosa, las practicas pornográficas, las cuales las disfrazan con diferentes nombres para marcar tendencias que causen moda, como el Sextings, el cual consiste en enviar fotografías sugerentes o de desnudos, vía mensaje de texto, siendo estás practicas presa fácil para los jóvenes, que en ocasiones empiezan desde un juego subido de tono, en las que las consecuencias pueden ser un simple ridículo que te haga pasar un mal rato, pues terceros vieron las fotografías, hasta caer en acoso sexual, extorsión o el suicidio.
Esto es igual en Internet, los chats, las redes sociales, pueden verse como un espacio para interactuar, los cuales también son instrumento para las practicas del gromiing (acoso sexual, otra mascara) el ciberbullyning (agresión entre jóvenes) que llevan al suicidio sin exagerar.
Hoy en día vemos mayores índices de depresión en los jóvenes, se ve un aislamiento y se les complica tanto socializar, se vive una violencia entre jóvenes, la cual no saben ni como parar pues buscan pertenecer a grupos que sólo los confunde, en la búsqueda de su independencia, formando su personalidad, se pierden en este mundo que les causa ansiedad, tanto la pornografía como la violencia, que evita el desarrollo armónico, para ser felices.