Archive for the ‘misiones’ Category

MP 2011


2010
08.18

 

 Estamos muy felices de poder contarles que Misión País sigue este 2011 y que ya tenemos NUEVOS JEFES NACIONALES !! 

 Felicitamos a Ángeles García (jefa de extranjeros) y Andrés del Real (jefe de extranjeros) quienes llevarán a cabo Misión País 2011. Les pedimos a todos que desde ya se unan en la oración.

 Nosotros nos despedimos felices y muy agradecidos por la entrega de cada uno en la Misión País Bicentenario. Esperamos que puedan seguir trabajando en esta nueva misión para aspirar al Chile santo que tanto anhelamos. 

Un abrazo grande y bienvenidos Ángeles y Andrés,

 Jani Eyzaguirre y Exequiel Rauld

Jefes Nacionales Misión País Bicentenario

a Mulchen Los pasajes


2010
03.31

Recuerden que hoy es miercoles de semana santa, en pocos momentos estaré partiendo a mulchen, al igual que muchos chicos Puc y de otras universidades desde sn joaco a distintas zonas, a entregar el corazon por Chile, a trabajar por el alma de Chile como dice el lema de misión país bicentenario.

hay de mi si no evangelizo, no se puede vivir en oración y no practicar con ejemplo de vida!, el Señor nos pide sacrificios y no lamentaciones!.

Huevitos de pascua :P ñami ñami

De Pelluhue con esperanza. El Terremoto en Chile


2010
03.02

No es tiempo de retóricas ni de frases grandilocuentes. En medio del caos, de la desesperación, surgen – deben surgir – luces y voces de esperanza. Imágenes desoladoras han tapizado los medios de comunicación dando cuenta de una realidad innegable: el terremoto vivido el sábado 27 en la madrugada es de dimensiones épicas, que marcará a nuestra patria por años, como una cicatriz que cruza esta tierra nuestra. Para muchos, el primero; para otros, el segundo o tercero que dan cuenta de cuán frágil es nuestra geografía. La “copia feliz del edén” que cantamos en nuestro himno patrio, con toda la belleza y majestad que la caracteriza, nos depara cada cierto tiempo sorpresas ingratas, desconcertantes.
Circula por Internet una imagen – que ya ha dado la vuelta al mundo – de la tragedia que nos enluta. Se trata de un joven de Pelluhue sujetando una bandera chilena desgajada, embarrada, rodeado de escombros. Su propia casa, según contó el periodista del acierto fotográfico. En ella se ve reflejado lo vivido en estos días de resignación, tristeza, pero también esperanza. Por un lado, la fuerza incontrolable de la naturaleza, superior a todos nuestros pronósticos y seguridades, que nos recuerda rabiosamente la fragilidad de la naturaleza humana. Pero, por otro lado, se ve nuestra bandera en manos serenas, fuertes, sólidas. Un signo de esperanza donde todo parece perdido, quebrado, roto, menos el alma de quien sabe alimentar sueños de vida.
Si bien somos un país acostumbrado a las calamidades, ésta nos sorprendió en un tiempo de cambio, término del tiempo de verano, inicio del año académico. Nunca se está preparado para una tragedia así, un golpe de la naturaleza de esta envergadura.
La grandeza de los pueblos se revela en las adversidades. En ellas brota lo mejor de cada uno. O lo peor, como se ha visto en los pillajes y robos a viviendas, supermercados y tiendas en las zonas más afectadas. Un “segundo terremoto”, como bien lo llamó monseñor Ezzati. Degradación moral, descontrol y saqueo, como si el dolor del terremoto no fuese suficiente.
Pero el lado amable es la solidaridad manifestada por la comunidad internacional y en nuestro propio país, lo que da cuenta de un sentido fraterno que se esconde en muchos corazones. Los pequeños gestos resultan tan importantes como las grandes cruzadas solidarias. Toda ayuda sirve, toda mano tendida contribuye para levantar un país caído, una voluntad cansada, regalar alegría donde ésta ha desaparecido.
Pero existe otra lectura de esta tragedia. No será solo la corrección de los números ni las ayudas materiales las que nos levantarán finalmente. Será la mirada de fe, de esperanza, de sentido de vida, de anhelo de una existencia mejor después de la tormenta, la que dará nuevas luces a nuestra patria herida. Detrás de todo acontecer, desconcertante y misterioso, se encuentra la mano providente de un Dios creador, que todo, sí todo, lo conduce para bien. “Todo contribuye al bien para los que aman a Dios” (Rm 8, 28) dice San Pablo.
Una experiencia así nos obliga a volver a lo esencial, a los valores de la fraternidad, la generosidad, la sencillez, la caridad, la fe que alimenta a buena parte de nuestro pueblo y que ha aflorado con fuerza en esta hora de dolor. Somos peregrinos en esta tierra. Cuando se mueven los cimientos, nuestras seguridades, todo se hace relativo. Solo permanece lo esencial.
Lo humano es esperar. La desesperanza no es propia del hombre. Nos hacemos humanos en la medida en que, a pesar y en la adversidad, reconocemos a un Dios actuante y bondadoso.
El primer fruto de esa fe es la solidaridad. Quien cree, tiende una mano. Ayuda. Se entrega. Se regala. Solo tenemos esta vida para servir. Cada tragedia es una invitación para renovar lo propio del hombre que es donarse.
“El Chile del Bicentenario es hoy un país dolido, con un vasto territorio arruinado. Amamos a esta patria que ha sabido levantarse de terremotos, maremotos, erupciones volcánicas e inundaciones, un pueblo que ha sabido levantarse en paz de la muerte y la violencia en tantos momentos de su historia” señala monseñor Goic en su carta a raíz del terremoto.
En horas de comprensible desesperación, el primer servicio a la patria y al prójimo, el más valioso y fecundo, será serenidad, solidaridad, trabajo firme y pocas palabras. Y una fe que se vuelve esperanza. La alegre esperanza que brota del trabajo solidario, de la entrega desinteresada, de la certeza que todo, finalmente, irá para bien.

P.Hugo Tagle
htaglem@uc.cl

muchas gracias


2010
01.14

Todo vuelve a la normalidad, el trabajo, el calor, la rutina. Solo Quiero agradecer a todos los que hicieron posible este proyecto llamado mision pais, a la rocio por mostrarme este bello proyecto, a Rodrigo Donoso y a la Judith Gajardo mis primeros jefes de zona, a Benja Maturana, a Nico Jaramillo, y a cada uno de los que ayudaron a que Esta experiencia sea inolvidable.

Ahora les pido a todos los que formaron parte de esta loca idea, a rezar, rezar por los misioneros, por los misionados, por las comunidades y por todos. Orar para que el espiritu santo revele la voluntad del padre y que nos muestre que debemos hacer para los años venideros.

Les dejo un link para las fotitos nuevas de MP La Serena, espero que les guste y aprovecho para dar las gracias a todos los que formaron parte de mp la serena 2010.

Un abrazo y bendiciones en Cristo Jesús